Hace ya un par de semanas que sometimos a nuestros dos últimos proyectos al proceso de decapado. En cada caso con un objetivo completamente distinto. Para el cuadro de pista Windsor, la idea, ya materializada, era dejar el cuadro en crudo y lacarlo a mano, como los modelos Slowgold y Bull12R. Para la bici de Odet, ha sido el paso previo a la pintura, cuyo resultado esperamos poder ver esta semana.
El proceso de decapado carece de complejidad pero requiere paciencia y cuidado, y como en todo en esta vida, la destreza se adquiere con la experiencia. Por lo demás, un buen decapante, en nuestro caso uno para muebles de madera (si, habeis leído bien) y una espátula harán el trabajo.
Es sumamente importante protegerse ojos y manos, con gafas y guantes respectivamente. El decapante es una sustancia abrasiva y no nos podemos permitir el lujo de que caiga sobre la piel o los ojos. Nosotros además utilizamos mascarilla para evitar cualquier inhalación y además proteger prácticamente toda la cara junto con las gafas. En cuanto al vestuario, conviene utilizar algo a lo que no le tengamos mucho cariño.
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CUADRO: aplicamos el decapante con generosidad y se deja actuar 5 mins. |
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HORQUILLA: previamente desmontada sigue el mismo proceso. En esta ocasión tuvimos artista invitada. |
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Apenas sin esfuerzo y habiendo dejado actuar el decapante, es suficiente con pasar suavemente la espátula y retirar la pintura original. |
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Conviene proteger el suelo, ya no solo porque nos ahorrará tiempo al limpiar sino porque el decapante todavía sigue actuando mezclado con la pintura. |
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Tras limpiar los últimos rastros de pintura, se puede dar textura al cuadro lijandolo. |
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Gracias al proceso de decapado, podemos descubrir otros detalles que se ocultaba bajo la pintura. |